Eduardo Miranda, presidente de la Sociedad de Ingenieros de Tarija, alertó sobre la crítica situación de la construcción en el departamento debido a la millonaria deuda estatal y el impacto de la inflación. Según el directivo, solo el Gobierno Nacional adeuda más de 850 millones de bolivianos por proyectos especiales, una realidad que se repite en niveles departamentales y municipales.
Esta falta de liquidez ha provocado la paralización de obras clave. Aunque en algunos proyectos se lograron reajustar los precios contractuales, las empresas se vieron obligadas a frenar los trabajos ante el impago de planillas que acumulan retrasos de entre 60 y 90 días. «Es un círculo vicioso», lamentó Miranda, subrayando que la inestabilidad del dólar, que en periodos pasados llegó a cotizar entre 14 y 18 bolivianos, imposibilita cumplir los contratos bajo las condiciones originales.
Frente a este escenario, la Sociedad de Ingenieros demanda que las autoridades nacionales se sienten con el sector para diseñar un plan de pagos real y ejecutable. Miranda enfatizó la necesidad de indexar futuros contratos a la inflación y al tipo de cambio para dar predictibilidad. «La construcción es el termómetro de la economía; si nosotros estamos mal, todo el país sufre las consecuencias», concluyó, instando a tomar medidas antes de que se produzca un colapso financiero total en la región.

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